• Pregunta: ¿Cuál ha sido la experiencia más curiosa que les haya pasado en alguna investigación que han realizado?

    Preguntado por huahcapantic a Carlos, José Manuel, Lucia, Nieves, Teresa, Victor el 9 Nov 2018.
    • Foto: Carlos Andrés Sánchez León

      Carlos Andrés Sánchez León contestada el 9 Nov 2018:


      En mi caso me sucedió cuando estaba empezando en el laboratorio. Nosotros vemos la actividad del cerebro con el ratón despierto y corriendo en una ruedecita de ratón. Como eran las primeras veces y yo iba muy lento con todo, hubo dos ratones en los que comencé a ver algo raro en el cerebro… de repente todas las neuronas estaban sincronizadas y funcionaban a la vez, todas comenzaban a disparar descargas eléctricas a la vez y todas dejaban de disparar a la vez, así repetidamente, como una onda, pero cuando yo miraba al ratón, veía que estaba completamente quieto y no hacía nada. Cuando llamé a mi jefe para que lo viera, se dio cuenta rápidamente ¡¡de que los ratones estaban dormidos!! y lo que yo estaba viendo eran las ondas del sueño.
      ¡Aburro hasta a los ratones!

    • Foto: Victor Buendía Ruiz-Azuaga

      Victor Buendía Ruiz-Azuaga contestada el 9 Nov 2018:


      Como yo no hago nada en el laboratorio, solo matemáticas o simulación por ordenador, he de admitir que mis anécdotas “curiosas” no son tan divertidas.

      Pero relacionado con eso tuve una experiencia graciosa: pasé un mes en el Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. Cuando entras en un centro como ese, en el que se investiga con bacterias, virus y otras sustancias que pueden ser peligrosas, es obligatorio pasar por la oficina del encargado de seguridad biológica para que te explique todos los procedimientos de seguridad.

      El día que entro a la oficina del encargado, me pregunta a qué laboratorio voy a ir. Cuando le dije el de “biología de sistemas”, mira mi ficha, ve que solo voy a trabajar con ordenadores, se ríe y me dice “Que no te salpiquen las simulaciones”. Firmé la hoja de que estaba fuera de peligro biológico.

      Me gusta mucho lo que hago, pero qué queréis que os diga, alguna vez me gustaría ponerme un traje de estos como los de las películas, entrar a una sala con un montón de virus y bichos y ver una bacteria de verdad. ¡No he mirado por un microscopio en mi vida!

    • Foto: José Manuel González Cava

      José Manuel González Cava contestada el 10 Nov 2018:


      A mi me pasa como Víctor, la mayor parte del tiempo trabajo programando código en ordenadores y haciendo simulaciones previas a la prueba sobre pacientes reales. En quirófano no he tenido experiencias curiosas (y espero que así siga sucediendo por el bien de los pacientes :P).
      Sin embargo, sí que recuerdo una anécdota cuando estaba realizando mi Trabajo Final de Grado. El tema estaba relacionado con mi investigación actual (control automático de la anestesia). Los anestesistas trabajan con un monitor de hipnosis para saber “cuánto” de dormido está el paciente durante la operación. Para facilitar su trabajo, yo tenía que hacer una interfaz (un programa gráfico de ordenador) para que el anestesista viera tooooda información de este monitor en la pantalla del ordenador. Para ver que funcionaba, yo tenía que ponerme los electrodos en la cabeza y ver mi nivel de hipnosis (relacionada con la actividad cerebral). Pues en una de estas tardes de trabajo, con los electrodos puestos, apoyé la cabeza sobre la mano y me puse a hacer movimientos circulares (de manera incosciente, y sin ningún propósito). Acto seguido empecé a ver cómo el índice de hipnosis empezaba a bajar, como si cada vez estuviera más dormido. Obviamente, yo no me estaba durmiendo. Investigué un poco y descubrí que ese monitor era sensible al electromiograma facial (movimientos de la cara) ya que podía alterar la medida eléctrica de los electrodos. Durante una operación no hay problema, ya que el paciente no mueve la cara y no suele afectar demasiado al resultado final, pero sí que me llevé un pequeño susto con este “descubrimiento”

    • Foto: Lucia Fernández Cardo

      Lucia Fernández Cardo contestada el 11 Nov 2018:


      Pues asi como curioso curioso,,,no me viene nada a la mente, normalmente yo hago mucha biología molecular, lo que quiere decir que me paso horas hacienda experimentos mezclando cosas en tubitos y todo es transparente, no realmente muy excitante jeje. Cuendo hay algo curioso, el 90% de la sveces es porque hiciste algo mal.
      Si que te voy a decir que de las mayores alegrías es ver que algo en lo que trabajaste disenando y construyendo durante meses funcione. Por ejemplo, uno de mis últimos proyectos era crear unas células que se convirtiran en celulas azules cuando una determinada proteína se estuviera expresando. Después de invertir meses en modificar esas celulas para lograrlo, te pasas semanas mirandolas al microscopio esperando el momento en que se vuelvan azules, y cuando eso ocurrió, dí saltitos de alegría, fue una sensación increíble ver que todo estaba en orden y funcionaba.

    • Foto: Teresa Esteban Peñalba

      Teresa Esteban Peñalba contestada el 11 Nov 2018:


      Mis experiencias más curiosas hasta el momento vienen del trato con pacientes. Yo trabajo con personas mayores que muchas veces no tienen un ordenador en casa, y el entrenamiento que hacemos con ellos es en un ordenador, con una gran pantalla táctil. Siempre es un poco difícil para ellos hasta que le cogen el truco a la pantalla pero con un paciente en concreto me pasó justo lo contrario: estabamos teniendo problemas con el internet justo ese día y mientras yo no pensaba que hacer, ¡él ya se había puesto a mirar no se que ajustes para ver si lo podía arreglar!

    • Foto: Nieves Pavón Pulido

      Nieves Pavón Pulido contestada el 12 Nov 2018:


      Pues las cosas más curiosas me pasaron cuando hacía la tesis doctoral. Estaba trabajando con un cochecito de estos de golf. Tenía que programarlo para que condujera de forma autónoma sin conductor. En una de las pruebas aumenté tanto la velocidad (yo iba subida en el coche) por si acaso, que el coche empezó a dar vueltas casi derrapando y el teclado del ordenador se cayó e iba arrastrando detrás del coche, yo desesperada pensé que volcaba y no encontraba el botón de emergencia. Afortunadamente logré pararlo sin que ocurrieran mayores desgracias.

Comentarios